De pronto la tranquilidad en la pequeña Tumbler Ridge, se vio violentamente alterada la mañana del pasado martes 10 de febrero del 2026. Para no creerlo. Una balacera se registró al interior de la escuela secundaria del lugar, pereciendo tres alumnas y dos alumnos de entre 12 y 13 años, y una profesora; veintisiete otras personas resultaron heridas.

Al principio hubo un desconcierto total. La policía llegó rápidamente a la escuela, y se encontró además de las víctimas ya descritas, con un cadáver más, la de la victimaria, quien al parecer se suicidó. Se sabría después que había otras víctimas, esta vez en la residencia de la victimaria. En su frenética carrera homicida de ese día, la joven de 18 años Jesse Van Rootselaar, comenzó por agredir mortalmente a su madre de 39 años y a su hermanastro de 11; y luego se dirigió a la escuela.

En Canadá se han producido hasta hoy tres balaceras masivas. El de Tumbler Ridge, que ha dejado 9 víctimas, incluyendo a la homicida; el de Nueva Escocia en abril del 2020. Aquí el ciudadano de 51 años Gabriel Wortman disparó a la gente aleatoriamente durante los días 18 y 19 del mes indicado, matando a 22 personas e hiriendo a otras tres. Además, Wortman provocó incendios en 16 lugares. El tirador fue abatido por la policía. El otro ataque, ocurrió en 1989 en la Escuela Politécnica de Montreal. El perpetrador, Marc Lépine, de veinticinco años, armado con un rifle semiautomático y un cuchillo de caza, disparó hacia veintiocho personas, catorce de ellas murieron y eran todas mujeres, e hiriendo a las otras catorce antes de suicidarse.

Agregaremos también, por el estilo del tiroteo, el de Dawson College, de Westmount, Montreal. El agresor, Kimveer Gill, disparó primero del exterior del college y luego entró a la cafetería, y ahí se produjo la única víctima, aunque el sujeto hirió a otras 19 personas. Finalmente, el tirador se suicidó. Esto fue el 13 de septiembre del 2006.

***

Llamó la atención la muerte tan temprana (a los 48 años) del joven actor James Van Der Beek, protagonista de la serie «Dawson’s Creek». Vi muchos capítulos de esa serie junto con mis hijos; una serie sin duda destinada a los adolescentes y jóvenes. Como suele suceder con las series o películas de mucho éxito, Dawson’s Creek impulsó las carreras de sus jóvenes actores. Tal vez la más mediatizada fue la de Katie Holmes, que desempeñaba el papel de Joey Potter en la dicha serie. Todos recordarán a Tom Cruise saltando de alegría en el sofá de Oprah Winfrey, declarado que estaba loco de amor por Katie Holmes. Esto ocurrió en mayo del 2005, y en julio de ese año Tom le pediría, nada menos que en la Torre Eiffel, la mano de Katie, quien para entonces tenía 27 años y Tom 43.

Cuando llegué a Canadá, en el 2004, me llamó la atención que aquí existiera un lugar denominado Dawson Creek; pensé que se trataba del mismo de la serie, pero no era así ya que esta se desarrolla  en Massachusetts, en un pueblito que no existe, Capeside; aunque realmente se filmó la mayor parte en Wilmington, Carolina del Norte.

Es decir, Dawson Creek es el nombre de la dichosa serie, pero en Canadá es un lugar real; está ubicado en el noreste de Columbia Británica, casi pegada a Alberta, y es famosa porque allí comienza la Autopista de Alaska, por eso también al pueblo lo llaman la ciudad «Mile 0». La autopista después de dejar Dawson Creek recorre por Fort San John, Fort Nelson, en Columbia Británica; luego Watson Lake, Whitehorse, Haines Junction, en Jukon, y luego entra en territorio de Alaska hasta su última parada en Delta Junction. Ver mapa.

Imagen tomada de Wikipedia

***

Vimos el domingo pasado el juego y el show del Super Bowl, comiendo alitas como lo exige la costumbre.  El partido fue un tanto aburrido para mi gusto; apostaba por sugerencia de mi hijo a favor de los New England Patriots, pero realmente en ningún momento se vio de que podrían ganar a Seattle Seahawks, como en efecto este equipo se hizo con la victoria relativamente fácil. Los Patriots durante una buena parte del partido estuvieron en cero; felizmente que anotaron un par de Touchdown que los recuperó en algo, pero no suficiente como para ganar. La sorpresa fue el show de medio tiempo. Un Bad Bunny, decidido a sembrar la polémica, con un espectáculo altamente cargado de mensajes en favor de la latinidad en los Estados Unidos. Un espectáculo que a veces me parecía una evocación a la zafra cubana (pobre de ellos ahora). La respuesta de Trump, puntillosa como es su estilo, no tardó en llegar vía Truth Social: “terrible”, ” la peor de la historia”,  «nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo», fueron en resumen las palabras del presidente.

Es todo por ahora

VH